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Existe el tópico
de: "un mueble de melamina es
malo. Los buenos son los de madera" |
| Intentaremos explicar lo más brevemente
las diferencias para despejar dudas referentes a ese tópico muchas
veces tan equivocado, pero sin enbargo otras con algo de razón |
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| La
melamina es un tablero aglomerado de partículas, recubierto
por ambos lados con películas decorativas impregnadas con resinas
melaminicas, lo que le otorga una superficie totalmente cerrada,
libre de poros, dura y resistente, que soporta el calor, los
líquidos agresivos de uso domestico, no permite el desarrollo
de microorganismos |
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o
parásitos y no requiere terminaciones adicionales.
Puede ser cortada, aserrada, perforada, clavada, atornillada,
fresada y sus cantos cepillados. La Melamina se ofrece en
una amplia gama de-colores, diseños y texturas.
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La melamina es la que más resistencia
tiene de los tres materiales, por lo que la recomendamos
para habita-ciones juveniles y/o cocinas en las que
reciben un fuerte castigo tanto de manchas como de fricción.No
obstante dan una sensación menos agradable en cuanto
a belleza.
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| Con
alma de aglomerado o tableros de densidad media, se enchapan
ambas caras con chapas de madera natural y/o reconstituida,
lo que permite al carpintero o usuario tener un producto listo
para cortar. La exigente selección de la chapa nos permite encontrar
un producto de muy buena calidad, excelente terminación y variados
diseños. Tiene la estética de la mismísima madera, |
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más ecológico su uso y evitando los posibles problemas que puede
ocasionar "el movimiento" de la madera en tablón. |
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La chapa de madera posee la misma belleza
que la madera natural a un precio muy económico, y además
nos evita posibles problemas tanto de parásitos como
de mermas, por lo que la recomendamos para salones,
dormitorios y cualquier mueble que no tenga un desgaste
agresivo.
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| La
madera maciza es tal y como se extrae del árbol, pasando un
proceso de secado, cortado, cepillado, etc. Aunque pueda parecer
a primera vista que se trata del material ideal para la creación
del mueble, no suele ser así, limitándose su uso a componentes
que necesitan ser torneados y/o que se necesita que soporte
gran cantidad de peso, como patas de una silla, etc. |
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| Si
el proceso de secado no se ha realizado perfectamente es el
material que más problemas nos puede ocasionar, por ser poroso,
puede mermar si se le aplican cambios fuertes de temperatura
(calefacciones) y permitir el desarrollo de microorganismos. |
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La madera debido a su elevado precio
y su poca resistencia al uso, suele utilizarse sólo
en muebles realizados principal- mente con coníferas
(pino generalmente) para muebles rústicos o para esos
muebles que necesitan poder curvarse (generalmente en
forma de molduras) así como muebles que necesiten gran
resistencia al peso (sillas, esqueletos de tapicería,
etc)
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No
obstante, hoy en día se realizan con procesos tan complejos
y variados, que hasta a los profesionales a veces nos cuesta
distinguir a primera vista una melamina de una chapa de madera.
Lógicamente cuando esto pasa no se trata de una melamina barata,
sino de productos que debido al proceso llegan a encarecerse
incluso más que la chapa de madera natural. También es habitual
encontrar productos que utilizan los tres materiales en diversos
componentes del propio mueble, como por ejemplo: traseras
y fondos de cajones melamínicos, frentes y costados de chapas
de maderas naturales y molduras en madera maciza.
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Por
lo tanto no se puede decir que un material sea mejor ni peor
que el otro por el simple hecho del material como se suele
creer. Tenemos que fijarnos en el acabado de cada uno de ellos,
en los gruesos utilizados, en los herrajes, etc para conseguir
una buena elección. Para ello es aconsejable acudir a profesionales
que nos recomienden, nos inspiren confianza y ofrezcan garantía.
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Hemos
puesto varios ejemplos de algunas de las maderas más utilizadas
para la fabricación de mobiliario. Para distinguirlos debemos
de fijarnos en la veta y no en el color, pues éste puede variar
a nuestro gusto mediante procesos y tintados.
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