¿Te casas?

Repito la pregunta por si no lo has pensado bien: ¿te casas?

¿Tercera oportunidad? Vale, vale, tú lo has querido.

No pretendo darte el sermón, que ese ya lo dirá el cura en su día mientras la madrina llora, la novia se pelea con el velo que no deja de ponerse en la cara, y los invitados critican por lo bajinis los peinados y los trajes de los demás.

Mi única intención es darte unas pistas sobre el lío en el que te vas a meter y la de cosas que tendrás que hacer antes de EL GRAN DIA.


Elegir el día

tremenda decisión más difícil de lo que parece.

El lugar de la ceremonia

Empezamos con los problemas de fechas

El restaurante

Hay muchos pero... ¡date prisa!

El fotógrafo

¿Podremos poner a todos de acuerdo en la fecha?

Lista de invitados

procura no olvidar a nadie

El menú

La degustación y el presupuesto ayudan en la decisión

Las invitaciones

¿mandarlas o entregarlas en mano?

Los trajes

Ellas lo tienen más complicado

Luna de miel

Por fin algo relajante pero no te duermas antes de contratarlo

Las alianzas

Símbolo del amor

Listas de boda

Llegamos a la parte práctica

Los muebles

Crear un hogar acogedor

Supersticiosos

Espero que tu no lo seas

Tradiciones

Algo de cultura no está mal

Trámites

civiles y católicos

   
       

Pues eso, lo primero... el día. Porque tu querrás casarte el 14 de mayo, que además de ser sábado, no hay liga de fútbol, la película que pondrán en cine de barrio ya la has visto y sabes que el cuñado de tu hermana tiene una reunión ineludible en Cuenca por lo que no podrá venir y eso es un alivio. Pero nada es tan fácil, no. Recibirás sobre la fecha opiniones de todo tipo:

Familiares.Tu madre dirá que mejor el 2 de mayo que tu tío Jesús, sí, ese de Alemania que te regaló de pequeño aquel libro de colorear y que no has visto desde entonces, necesita un puente para poder hacer el viaje. Supersticiosas Tu futura suegra se habrá encontrado en la cola de la charcutería con una buena mujer a la que habrá comentado el próximo evento y ésta le habrá soltado aquellas supersticiones que van de boca en boca, tales como: No te cases en martes ni en trece (pero ¡si tu querías el 14 de mayo, sábado! ; da igual, escucharás el rollo) porque el martes es el día de Marte, dios de la guerra, y ¿quien quiere que presida la boda semejante dios?, y el trece corresponde al arcano de la muerte. Pero el lunes es un buen día -"mamá, que yo digo el 14 de mayo, sábado", -no insistas, da igual, ella sigue- porque es el día de la luna y la unión estará bendecida con fertilidad y abundancia. El viernes -y siguen insistiendo...- es el día de Venus, diosa del amor, así que tu vida se verá repleta de cariño y amor. Y el domingo que es el día del sol, reportará salud y alegría a tu matrimonio. Creo que tu futura suegra no te ha mencionado el sábado pero córtala o te dirá que no te cases en enero o tendrás problemas económicos a lo largo de tu vida matrimonial, que también se lo ha comentado aquella señora tan maja.

Económicas. Esta es del primo Pedro, que estudió empresariales y te habla de las ventajas fiscales de casarse en julio, y ya, si mezclamos boda con Hacienda, por mal camino vamos. A mi entender, el 14 de mayo es una buena fecha, los invitados aún no se han gastado el dinero de las vacaciones, ya se han recuperado de la cuesta de enero, empieza el buen tiempo, por lo que ir a comprar el traje no cuenta como un gasto más de la boda, total... hacía falta renovar el armario, así que vuestros regalos de boda no se verán demasiado perjudicados. -ir al principio-

 

Segundo... ¿dónde me caso? Este es un gran problema, sobre todo si ya habías decidido la fecha de la boda. Si quieres que sea por la iglesia, lo que no han conseguido tu madre, ni tu futura suegra, ni tu primo Pedro, lo conseguirá un cura al que probablemente no conoces de nada. "¿El 14 de mayo? Imposible, está completo". Y seguramente el 15 y el 21 y... ten cuidado mientras cambias de fecha a lo loco, no vaya a ser que en la desesperación elijas un martes trece o algo parecido y tengas lío con tu madre. Si te da igual la iglesia en la que te vas a casar, aunque normalmente los novios suelen elegir la parroquia de la novia, no se sabe bien por qué (o al menos yo no lo sé), sería un detalle que tuviera sitio para aparcar cerca, y que la puerta no chirriase, ya sabes, esos amigos que salen a fumar el cigarrito... Si prefieres casarte por lo civil, es más sencillo encontrar fecha, el número de ceremonias es menor y hay más huecos. Eso sí, olvídate del 14 de mayo que es sábado, y del día del sol, porque los domingos los funcionarios tampoco trabajan. Por otro lado, las bodas civiles ya no son tan frías como antaño, y pueden celebrarse en ayuntamientos, o incluso en edificios públicos de tu pueblo o ciudad que tengan un entorno más acogedor. A lo mejor merece la pena darse una vuelta por el ayuntamiento y preguntar. -ir al principio-

 

Tercero... el restaurante

Espero que aun no hayas grabado las alianzas con la fecha porque tendrás que cambiarla, y si no eran de buena calidad, hasta encargar otras nuevas porque esas no se pueden regrabar. No esperarás que ese restaurante en el que siempre te hizo tanta ilusión casarte tenga un salón disponible para ti el día... bueno ya no sabes ni que día será, ¿verdad? así que no lo dejes para última hora. Cuanto más tiempo mejor. -ir al principio-

 

Cuarto, ¿fotografía o video?

La diferencia fundamental es el precio, aunque mucho me temo que acabarás teniendo fotografía y video, debido a una de las frases que más dirás y oirás decir desde hoy hasta el día que te cases: uno sólo se casa una vez en la vida (lo cual es cierto si eres medianamente inteligente, aunque ya decía aquel: el hombre es el único animal que tropieza...). Hoy día ya se puede hacer en dvd, lo cual es mas recomendable (y caro) que el video, pero te ahorrarás el ir de casa en casa con la cinta viendo durante meses a la sobrinita de tu ya cónyuge llorar desesperada en segundo plano, mientras tu intentas encestar el anillo en el dedo correspondiente. Haces una copia del dvd, se la das a tu suegra y que se encargue ella de hacerla correr. Eso sí, prepara cervezas, porque las fotos no te libra ni la caridad de enseñarlas en tu casa a todos los amigos y familiares. Una opción, no se ha podido concretar si buena o mala, es que tengas algún amigo o familiar fotógrafo o semejante, tu decides si le insinúas la posibilidad de que haga él el reportaje, o directamente no le mencionas que te casas hasta que tengas el tema bien atado. Si por el contrario eliges un profesional, que los hay muy buenos, mejor será que reúnas al cura, al del restaurante, a tu madre, tu suegra y, si se presta, a la señora de la charcutería, (es probable que puedas obviar al primo Pedro) para entre todos acordar una fecha para tu boda porque, según dicen, es bastante conveniente que el convite, la ceremonia y las fotos se hagan el mismo día, y eso no es tarea fácil, pero no te preocupes, casi todo el mundo lo consigue. ir al -principio-

 

La lista de invitados Ay!! En fin, habrá que hacerla, digo yo. Un consejo: pequeña, corta, enana, escueta, diminuta... da igual, si luego todos los allegados opinarán "¿y no vas a invitar a Angel y Sandra? Sí, esos vecinos que tenía tu hermana cuando vivió en Alcalá de Henares, que eran tan amables y cuidaron de tu sobrinito cuando tuvo sarampión" o tus padres o tus suegros sugerirán un montón de compromisos. Hazla reducidita, imagina que invitas a tu tía abuela porque te felicita aún el día de tu cumpleaños (bueno o dos semanas después, lo que cuenta es el detalle), puf! Te has caído con todo el equipo! Una tía abuela por propia iniciativa supone todo tipo de familiares en quinto grado por imposición. Tu verás. La lista de invitados recibe ese nombre porque lista (o listo) hay que ser para ubicarlos a todos en las mesas del restaurante. Hagas lo que hagas, des las vueltas que des, siempre te sobrará Don Julián, que se quedó viudo hace dos años y no te encaja en ninguna mesa. Dicen que lo más fácil de colocar es la mesa presidencial. La tradición dice que en ésa se sientan los novios y los padres de éstos. ¿Fácil? A ver, los novios en el centro, a la derecha de la novia el padrino, y a su derecha, su mujer, esto... ¿su mujer o la madre de la novia? ¿La madre de la novia pegada a su exmarido con el que no puede cambiar ni una mirada que no asesine?, no sé yo, y, ¿qué hacemos entonces con la segunda esposa del padrino? (ya ves, un animal de los que ven la piedra y se van directos a ella). Un lío. Por eso, cada vez están más de moda las mesas presidenciales con los contrayentes y sus amigos, y asunto arreglado, el amante de tu madre... ¿qué tal con Don Julián?. -ir al principio-

 

Elegir el menú

Complicado equilibrio. Te darán tantos menús preestablecidos, con sus precios, que los ojos te harán chirivitas (tanto por el número de menús como por el número de euros) y el amable encargado responderá sonriente a tu pregunta "por supuesto que sí, se pueden combinar a su gusto" y tan contento te irás con la información. Bien, si llamas por teléfono al restaurante menos de seis veces para preguntar el precio de cada una de las combinaciones que habéis elegido (no voy a decir que hayan elegido por vosotros) date por afortunado. Da igual lo que elijas, a Marina le parecerá un exceso porque con los entremeses ella ya ha cenado, y Serafín se comerá lo que no quiere Marina, el trozo más grande de tarta y casi se quedará con hambre. El convite es siempre lo más criticado de una boda, así que no te rompas la cabeza. Eso sí, acuérdate del abuelo que no puede comer con sal, avisa para que hagan un menú especial para él, y procura que ningún invitado se quede sin probar bocado porque por razones de salud tenga una dieta especial, no cuesta mucho y se queda muy bien. -ir al principio-

 

Las invitaciones

Cada vez que un amigo o familiar te ha entregado la invitación de su boda has pensado: "son todas iguales, las mías serán originales y divertidas". Eso mismo pensará tu compañero de trabajo soltero cuando le des la tuya. Resígnate, llevará alianzas entrelazadas, el sobre tendrá onditas y será de color crema. Una cosa curiosa de los textos de las invitaciones son las siglas. D.M. se leen por encima, porque realmente no tiene ninguna información que merezca la pena retener. S.R.C. esas ni se leen, para la mayoría contienen la misma información que las anteriores: ninguna. Van destinadas a otros invitados menos amigos que ellos. No te retrases en encargar el trabajo a la imprenta, deberían estar todas entregadas dos meses antes de la fecha que tan amablemente han elegido por ti (salvo que quieras que tu jefe no vaya, claro, entonces dásela la semana antes de la boda para que ya tenga planes, y procura que el jefe de personal de tu empresa no le comente que has pedido los quince días que te corresponden por matrimonio). Las invitaciones no se mandan por correo, ni siquiera electrónico, por bueno que sea tu escáner, aunque a veces merecería bien la pena pagar el sello por no pasar dos horas de tu sábado libre alabando el bizcocho que tía Margarita ha hecho con motivo de vuestra visita mientras ella menciona repetidas veces lo rápido que pasa el tiempo, si es que parece que fue ayer cuando se te cayó el primer diente... -ir al principio-

 

Los trajes de ceremonia Para que sólo os ataquen a la cuenta del banco los trajes del novio y de la novia, lo mejor es que las arras no las lleve ningún niño. Los vestiditos de esas monadas de criaturas es costumbre que los financien los contrayentes. Ahora, tu decides.

La novia:

Si ya has decidido que te casas, no estas dispuesta a pensártelo mejor, y ya has quedado con tu madre (evita a tu futura suegra para este menester) y tu mejor amiga, dedica diez minutos a repetirte ante el espejo mientras miras fijamente tus ojos: "un día es un día, y será el día más importante de mi vida". Al salir de casa mira en el bolso si has cogido la Visa. Si la encuentras, ¡enhorabuena!, la terapia ha funcionado, procura que tenga fondos porque los vas a necesitar. La elección del vestido es cosa tuya (procura que sea tuya y no de la dependienta), y entérate bien del precio del lote completo, que luego empiezan los añadidos del velo, el can-can y demás incomodidades que sumarán en la factura. Los zapatos, sé práctica, tiñe o forra de la tela del vestido unos que ya tengas y que sean cómodos. ¿Cuántas veces has dicho "me compré unos zapatos preciosos para la boda de María pero me destrozaron los pies"?, pues imagina qué terrible sería que te pasara a ti en tu propia boda. ¡Mujer! Las zapatillas del gimnasio no, tampoco es eso. La peluquería. Le puedes comentar a Montse, tu peluquera, tu próximo enlace cuando te apetezca, o cuando los cotilleos de las últimas andanzas de Carmina Ordoñez os lo permitan, a fin de cuentas ¿a qué va una a la peluquería sino a ponerse al día de las noticias del corazón?. Pero no cuentes con hacerte una prueba del peinado antes de haber elegido el vestido, será lo primero que te dirá que le describas, para hacerse una idea de qué estilo es el más acorde al tipo de traje y a tu personalidad. Prepara la Visa también, salvo que Montse sea tan maja como la peluquera de mi hermana, que a sus clientas les regala el peinado del día de su boda. El ramo. Flores naturales, de papel, secas, plantas... estilos atrevidos con colores vistosos o tradicionales, hay lo que quieras, aunque lo normal es que no sepas lo que querrás, y menos aún lo que te quedará acorde con el resto del conjunto. Para que te orienten (y de paso estarán encantados de vendértelo) existen floristerías especializadas, incluso puede que tengan un álbum con fotos. Sabrán que si eres más bien bajita (tranquila, no te lo dirán, o no deberían, se supone que quieren vender y para ello han de ser amables) no deben hacer un ramo voluminoso, y que si eres alta y de constitución fuerte (si te llaman gordita o rellenita, busca otra floristería) no te harán un ramo con formas redondas. Si quieres que tus flores digan algo de ti (es una metáfora muchacha!) aquí tienes una relación de flores y su significado:

Al finalizar el banquete es tradición que la novia regale a una amiga soltera su ramo en señal de buen augurio (o de deseo de que se case pronto, yo prefiero buen augurio, se supone que sois amigas). Si tienes varias amigas solteras puedes optar por el rito de tirarlo, o bien preparar el bouquet con pequeños ramilletes individuales y repartirlos. Es tu boda, tu ramo, tus amigas. Haz lo que gustes y disfruta lo que hagas.

El novio

A ti te llevarán de compras. Tu novia, tu madre, tu hermana, tu cuñada, o peor aún: todas ellas. Tu no decidirás casi nada. Pondrás la percha, la cartera y poco más. Y no protestes, que toda la vida te la has pasado diciendo que los chaqués son todos iguales, y que un traje gris marengo es un traje gris marengo. Aunque los tiempos pasan, y si consigues hacerte coleguilla del dependiente por encima de todas las mujeres que te acompañarán, él podrá enseñarte las cosas que están de moda. La novia estará preciosa, la más guapa de todas (de todas las mujeres de la boda y de todas las novias del mundo, ve ensayando), pero tu también puedes ser el novio más guapo de toda la fiesta, así que imponte si puedes. Tus zapatos: nuevos, que se ven. En ese tema no pierdas el tiempo intentando negociar con todas las féminas de tu familia, no obtendrás resultados. Si te hacen daño te aguantas y ya tendrás algo que contar mientras enseñas después las fotos de la boda. La peluquería tiene una gran ventaja para ti: te puedes ahorrar el madrugón. Tu espejo de siempre, tu fijador de siempre, tu peine de siempre, tu estilo de siempre. Fácil. -ir al principio-

La luna de miel

Curioso nombre, que en absoluto se refiere a la cantidad de palabras empalagosas que se pueden decir los recién estrenados esposos a la luz de nuestro satélite durante los quince días posteriores al enlace. La expresión proviene de los Teutones (los antepasados de los alemanes, parece ser). Ellos sólo celebraban sus bodas en noches de luna llena, y después de la boda los novios bebían licor de miel durante treinta días (treinta, listos los alemanes aquellos). Pues, al parecer, de ahí proviene que el período posterior a la boda se conozca como Luna de Miel, aunque ahora solo pervive el nombre, ni se bebe ese licor de miel, ni se comparte con la familia (¡lo que faltaba!) y de treinta días nada, quince con suerte. Los que están de Luna de Miel son fácilmente reconocibles en cualquier aeropuerto porque sus alianzas brillan muchísimo, pero llegar hasta el aeropuerto, lo que suele implicar un billete con destino, les ha supuesto tomar una difícil decisión ¿dónde vamos?. Como destino vale cualquiera, desde Canarias, porque lo que prima es descansar y estar juntos, hasta las Islas Maldivas, porque es un viaje que solo se hace una vez en la vida (cuida con no tropezar de nuevo con la piedra, vale una pasta ese viaje). Uno de los más populares actualmente es la República Dominicana. -ir al principio-

Las alianzas de boda Su origen es bien antiguo y parece ser que siempre estuvieron ligadas a la fidelidad conyugal, aunque la única "persona" que aportó algo para facilitar este objetivo de fidelidad fue la diosa Venus que, con sus poderes mágicos otorgó a estos anillos poderes vinculados al enamoramiento, y todos sabemos que si el enamoramiento se mantiene es mas fácil ser fiel, aunque se puede hacer un esfuerzo y comprobar si realmente Venus era tan poderosa como la mitología nos quiere hacer creer. Quizás por ello la historia demuestra que algunos pueblos no se fiaban mucho de Venus. La alianza turca es una buena muestra de ello. Más que una alianza son cuatro aros entrelazados, que forman un autentico puzzle, de manera que, o sabes como se reconstruye, o lo puedes colgar donde las llaves de casa, que igual adorna algo. La leyenda de esta alianza cuenta que en tiempos de guerras, allá por la edad media, el adulterio estaba castigado con la muerte, por lo cual las mujeres debían quitarse su entretenido anillo de boda si querían echar una canita al aire, pero... ay! Si la alianza se desmontaba al quitársela... delatada estaba. No sé si el medio era eficiente o no, pero desde luego asusta. De momento nosotros las usamos fundamentalmente para no tener que explicar a todos en el aeropuerto que nos vamos de luna de miel, la alianza brillante en el dedo nos delata, incluso cuando ya hemos facturado el otro elemento delatador de recién casados: las fantásticas maletas de piel nuevas. -ir al principio-

La lista de bodas Sin duda, de lo mejor de una boda. Genial invento, si señor. Sea bueno o malo (en tu caso es estupendo, ya que eres tú quien se casa) la tradición dice que a los novios se les felicita con un regalo, y, tanto para ellos como para los invitados la comodidad de no tener que improvisar es muy de agradecer. Gracias a una lista de boda, sólo tendremos cuatro juegos de café horribles, porque siempre hay invitados que no quieren regalar algo que claramente se está pidiendo. Sin una lista de boda, tendrías unos quince juegos de café, y dos soperas. Aunque organizar una relación de las cosas que quieres que te regalen parece tarea muy fácil, no lo es. Hace ya muchos años que dejaste de redactar la carta de los Reyes Magos, y además, ellos sabían de sobra a que te referías con "sí, quiero ese que sale antes de los dibujos de mazinger z, que es uno que es valiente y se le pueden hacer muchas cosas y también sirve para dibujar". Por eso, es mejor que pidas ayuda. Hay establecimientos que saben lo que se traen entre manos, y pueden ayudarte a decidir que debes poner en la lista. Incluso hay algunos (aunque pocos aún) que permiten alojar la lista de bodas en Internet, de manera que los invitados pueden ver los regalos en su ordenador, e incluso comprar lo que deseen sin tener que moverse de su casa y sirve para cualquier sitio en el que esté esa casa, así que, ya que tendrá que venir el tío Jesús de Alemania, al menos que se retrate con el regalito desde la red. -ir al principio-

Los muebles Porque… el que se casa, casa quiere, así que imagino que hogar ya tendrás, y, en caso de ser posible, uno independiente, para los dos solitos . Y… esa casita que tan bonita os pareció cuando la visteis en planos, ahora necesita amueblarse. Algunos muebles podréis poner en la lista de bodas, auxiliares y objetos de decoración, pero todos los muebles creo que ni Jesulín los metió en la lista. La buena noticia es que seguramente vuestros padres y suegros tendrán ilusión por regalaros algo para vuestro nuevo hogar, quizás el salón, o el dormitorio, o el recibidor, y claro, no vais a quitar esa tremenda ilusión, ¿verdad?, bueno, por si no os han notificado su interés en el regalo, no estaría de más que preguntaseis, a lo mejor pretenden sorprenderos y… ¿tu querrías dormir los próximos diez años en una cama con un cabecero y una cómoda a juego que ha elegido tu suegra? ¿No lo sabes? Recuerda la vitrina que tiene en su salón, y si sigues pensando que no te importaría dejar tu dormitorio a su gusto, hazlo. No es conveniente dejar este capítulo para demasiado tarde, tened en cuenta que los muebles que os montarán en casa normalmente no estarán en la tienda, con lo que habrá que encargarlos y eso lleva su tiempo pues habrá que fabricarlos. Además, haciéndolo con antelación, hasta puede ser que ese cuadro que parece hecho específicamente para la pared que está detrás de la mesa que habéis elegido para el salón se pueda incluir en la lista de bodas. Un planito y mente abierta a las sugerencias de los profesionales de los muebles, que podrán aconsejaros sobre ideas útiles que ni se os hayan pasado por la cabeza, una gran sonrisa y ese brillo de ilusión que seguro tendréis en los ojos (vale, no voy a fastidiar con la cuenta corriente) son los ingredientes necesarios para ver por primera vez el sofá que uno de vuestros amigotes manchará de vino a la primera oportunidad que le deis. Y para evitar sorpresas, procurar decidiros con por lo menos un par de meses de tiempo. -ir al principio-

SUPERSTICIONES

 

Sin comentarios, allá cada cual, pero seguramente habrá alguna que no conozcas y a lo mejor puedes aportar algunas que no hemos relatado aquí.

En martes y trece ni te cases ni te embarques (toma nota para la luna de miel también). Martes viene de Marte, el dios de la guerra y como que suena mal. El trece es el arcano de la muerte, pues mal también, o no? El lunes es un buen día, porque es el día de la Luna que bendecirá el matrimonio con fertilidad (eso son hijos, creo yo, así que ten cuidadín) y abundancia (de cosas buenas, entiendo). El viernes es el día de Venus, que es la diosa del amor, por lo que la unión estará llena de cariño (la pasión eterna no sé a quien corresponde, y menos aún su día de la semana, lo siento, pero si alguno de vosotros lo sabe, por favor enviadnos un mail!!). El domingo es el día del Sol, y dicen que por eso aportará alegría y salud a la unión.

Los huevos a Santa Clara Parece ser que si la novia lleva huevos (de gallina y crudos) a algún convento de Santa Clara el día antes de la boda se asegura que no llueva. Esos huevos deben ser regalados a la novia por sus amigas, pero bueno, no te preocupes si te olvidas, seguramente alguna otra novia habrá llevado los huevos, y si hay sol para una se supone que habrá para todas las de tu localidad, digo yo.

Lluvia. Pues tampoco te preocupes si llueve, bueno, o sí y mucho, hay quien dice que si a una novia le llueve el día de su boda es augurio de mucha descendencia. También dice el refrán que novia mojada, novia afortunada (a lo mejor es por lo de los hijos en abundancia, pero el refrán se lo oía a mi abuela, y los tiempos han cambiado, ahora ya no es tanta fortuna lo de los hijos en abundancia).

Algo nuevo, algo prestado, algo azul Profundos estudios sobre el origen de esta superstición no se ponen de acuerdo para explicar el por qué de cada cosa, así que para no aburriros no os contaré nada sobre su significado, pero contad con que os preguntarán que lleváis prestado y qué lleváis azul. La ropa

El novio no debe llevar la corbata torcida, es signo de infidelidad. No se aclara si la infidelidad es anterior o posterior al matrimonio, aunque a lo mejor no hay nada que no se arregle con unas buenas alianzas de boda de esas de la fidelidad, (turcas eran).

El novio no puede ver el traje de la novia antes de la boda.

La novia no debe llevar perlas, significan lágrimas y no creo que la superstición se refiera a lágrimas de alegría.

Lanzar arroz a los novios. Los romanos lanzaban nueces, dulces o trigo a los novios para augurarles fertilidad (¡que manía!). La costumbre derivó en lanzar trigo al finalizar la ceremonia (mucho mas limpio que los dulces y mas pequeñito que las nueces). Durante la Edad Media se creía que el demonio podía destruir la felicidad conyugal y que el arroz podía sosegarlo. Los graciosos de tus amigos creen que tirarlo a puñados y casi con fuerza es divertidísimo, y les importa un pepino cualquier significado supersticioso que pueda tener.

Si a una mujer le barren los pies, su suegra no la querrá, pero como eso suele ocurrir aunque no le hayan barrido los pies... se ha cambiado la superstición por decir que no se casará o lo hará muy vieja (a lo mejor es para que ya no tenga suegra).

El que le pise la cola a un gato (aparte de alejarse para evitar el arañazo) deberá escupir o no se casará.

Si alguien come directamente de las ollas o cazuelas en las que cocina lloverá el día de su boda (a lo mejor se puede solucionar con unos huevecillos extra a Santa Clara).

Si sueñas que te estás casando y te ves vestida de novia, eso significa muerte.

Si se cae a la vez un cuchillo y un tenedor, prepara la pamela, porque significa que habrá boda pronto en la casa. (Atención madres con hijos en edad casadera: no vale tirar los utensilios al suelo, han de caerse)

Si te vas a casar y quieres que tus amigas tengan la misma suerte que tu (hace falta tener mala idea eh?), anota sus nombres en un papelito, guárdalo en un zapato para que entren contigo al altar, pronto se casarán. Por si no funciona no estaría mal que hubieras invitado a algunos amigos en edad de merecer también para que en el convite pudieran hacer relaciones sociales y esas cosas que, a lo tonto a lo tonto, acaban haciéndote pensar en una fecha para casarte. -ir al principio-

 
TRADICIONES

¿Un poquito de cultura general?

El velo Originalmente su significado tenia mucho que ver con la inocencia, la virginidad, la inocencia y la virtud de la novia. En algunas culturas de oriente se usaba el velo para tapar la cara de la novia y que así el novio no pudiera ver el rostro de una mujer a la que nunca había visto. Hasta el final de la ceremonia no se mostraba la cara de la novia.

La tarta nupcial En la antigua Roma rompían un pan por encima de la cabeza de la novia, de nuevo para representar la fertilidad y larga vida. Los invitados a las bodas creían que las migas daban suerte y por eso las cogían del suelo y se las comían (mucho más barato que la tarta si que era). La tradición fue evolucionando, y en la Edad Media en Inglaterra los invitados llevaban al convite pequeñas tartas y las amontonaban, luego los novios se besaban sobre las tartas antes de repartirlas. Las tartas actuales heredan la forma en pisos de ese amontonamiento medieval. Yo siempre pensé que era para que el video quedara más bonito con los novios cortando los pisos con la tremenda espada, pero parece que no.

La liga Su uso proviene de Francia. En el siglo XIV los invitados corrían detrás de la novia y se la quitaban como podían (he dicho en el siglo ca-tor-ce, que nadie me culpe de montar el numerito en la boda a la que va el sábado, ¿vale?). Las francesas empezaron a pensar que la carrerita con semejante traje no era nada estética, así que decidieron quitársela antes de la persecución y tirársela a los invitados por propia voluntad. En algunos sitios, hoy día, se sortea cual de los invitados, varones, quitará la prenda a la novia. Que se sepa es la única utilidad que tiene la liga.

Las arras Son trece monedas de oro, alpaca y plata que durante la ceremonia religiosa, desde la antigüedad (ambiguo período de tiempo, lo reconozco) el novio entrega a la novia. Las arras simbolizan la entrega de los bienes que el futuro matrimonio compartirá y, atención: un regalo que el novio hace a la novia en agradecimiento a su virginidad. Hace no muchos años empezó a haber cierta polémica con que las arras solo las entregase el novio a la novia, como si ella no tuviese nada que "aportar", por ello actualmente en algunas ceremonias las arras pasan de las manos del novio a la novia y luego ella las deja caer en las manos de él. ¿Hasta donde llegará la reclamación de la igualdad entre hombres y mujeres?.

Las amonestaciones El motivo por el que la gente famosa que se quiere casar en secreto no se casa por la iglesia son precisamente las amonestaciones (nada de exclusivas para las revistas del corazón ni inventos parecidos). En la época de Carlomagno fue cuando empezó a publicarse el aviso de la boda con los nombres de los contrayentes, por si alguno de los conocidos de los novios (que supiera leer, claro, porque se pensaba en poner fotos con la nota de matrimonio, pero no había cámaras en aquellos tiempos) tenía algo que objetar a la celebración. El emperador obligó a publicar las amonestaciones una semana antes del enlace para intentar evitar los matrimonios consanguíneos. (Además de saber leer, había que tener claro quienes eran los padres biológicos de los contrayentes, cosa que seguro que era tan aleatoria en el siglo XIV como ahora, pero bueno, Carlomagno se quedaba mas tranquilo así).

Lanzar el ramo de novia Es muy común en Estados Unidos que la novia lance el ramo a las invitadas solteras antes de abandonar la fiesta y subirse en el coche lleno de latas y cintas y demás historias (unos cuantos minutos de película en "El padre de la novia" suponen el lanzamiento del ramo). En España es común que los novios entreguen a una amiga soltera que previamente han elegido, el ramo que ha lucido la novia durante todo el día. Por otro lado, los novios espantosos que adornan el piso más alto de la tarta nupcial se entrega a una pareja aún soltera, amigos de los ya esposos, y que se supone serán los siguientes en pasar por la vicaría. Supongo que en todos los grupos de amigos existe la eterna pareja de novios que sigue sin casarse, ya casi poniendo de excusa que necesita un mueble especial para guardar tantos muñequitos de esos como bodas de amigos de la pandilla se han celebrado y van sin un euro para comprarlo. En el caso de mis amigos, el chico de esa pareja que se resiste a casarse es fotógrafo aficionado, con lo cual hace las fotos en todas las bodas. El muchacho está resignado, cada vez que hace la foto del corte de la tarta escucha como el novio o la novia le dice: "Daniel, vete a tu asiento al lado de tu novia, anda", y ya está, otro muñequito para la colección.

Cruzar la novia en brazos el umbral de la puerta La costumbre tiene sus orígenes en la tradición de que algunas tribus no tenían mujeres (como en Plan) y los hombres tenían que ir a secuestrarlas a pueblos vecinos (ahora hacen caravana del amor una vez al año, las mujeres acuden voluntariamente y se ahorran el secuestro) y llevárselas en volandas hasta el suyo, sin que estas pudieran pisar el suelo con los pies. -ir al principio-

 
 

TRAMITES CIVILES

Documentos necesarios:

Siempre deben presentarse: las fotocopias del DNI, Pasaporte o Tarjeta de Residencia.

Certificado literal de nacimiento actualizado, expedido por el registro civil del lugar de nacimiento.

Certificado de residencia: Se obtiene en el ayuntamiento de la población donde se ha residido durante los dos últimos años.

Certificado de nacionalidad.

Certificado de soltería : Es una declaración jurada del estado civil. La facilita el juzgado.

Rellenar la instancia del Registro Civil.

Autorización del tribunal para los menores de 18 años.

Estos documentos deben presentarse en papel sellado y tienen una validez de 6 meses.

Una vez se ha tramitado la documentación, en el ayuntamiento se publicarán las amonestaciones durante tres semanas consecutivas. Después de estas tres semanas, los novios con el certificado de que las amonestaciones han sido publicadas, se personarán en el ayuntamiento con dos testimonios para firmar el consenso.

Contenido:

La ceremonia civil puede celebrarse en los salones del Ayuntamiento, en las sedes de los distritos municipales o en el registro civil.

La ceremonia dura aproximadamente 15 minutos y la preside un juez junto con un secretario. El juez lee en voz alta el nombre de los contrayentes y el de los testigos y les recuerda sus deberes y los derechos de los que se casan. También lee los artículos 66, 67 y 68 del Código Civil, y al igual que en la ceremonia religiosa se pide a la pareja que hagan un compromiso de fidelidad y ayuda mútua.

El intercanvio de anillos se puede hacer, aunque no es obligatorio. Después, firman el registro con dos testigos.

Finalmente el juez les entrega el libro de familia. -ir al principio-

 

TRAMITES RELIGIOSOS:

Documentos necesarios:

Partida de nacimiento: Se solicita en el registro civil del lugar de nacimiento. Puede solicitarla el interesado u otra persona en su lugar. La partida de nacimiento literal es una fotocopia legalizada de la hoja de inscripción del nacimiento. Se solicita para adopciones, divorcios, bodas...

Partida de bautismo: Se pide en la iglesia donde se ha sido bautizado.

Certificado de solteria eclesiástico: Se necesita cuando uno de los novios procede de una diócesis diferente de la que se va a casar o cuando se ha pasado más de un año en el extranjero.

Dispensa: Sólo en el caso que existan impedimentos previstos por el Derecho Canónico como por ejemplo, para dos personas que procesen cultos distintos.

Partida de defunción del cónyuge: En el caso de los viudos. El certificado de defunción se obtiene en el registro civil.

La documentación debe obtenerse en papel sin sellar y caduca a los 6 meses.

Los novios deben presentarse delante del rector de la diócesis a la que pertenezca la novia. El rector redactará una solicitud para que el ayuntamiento publique las amonestaciones civiles que deberán exponerse durante 3 semanas consecutivas en el tablón de anuncios de la iglesia.

Una vez celebrada la boda eclesiástica, antes de que hayan pasado 5 días, deberá irse al registro civil para que el matrimonio sea transcrito a los libros.

Si la diócesis en la que contraen matrimonio no es la misma que donde vivirán, deberán obtener una declaración y un permiso del rector de la diócesis a la que pertenezcan.

Debe hacerse un cursillo de preparación al matrimonio. Este cursillo normalmente lo imparten sacerdotes, catequistas, parejas experimentadas e, incluso, médicos y personal especializado en temas concretos relacionados con la vida de pareja. Este cursillo es gratuito. Su duración y obligatoriedad dependen de cada parroquia.

Para el servicio de culto se hace una donación que varia según la parroquia. -ir al principio-

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